martes, 30 de agosto de 2011

Ex mejor Liga del mundo

Tras haber presenciado los diferentes choques de esta primera jornada, he de decir, tras muchos años como aficionado fiel de la Liga de 1a división del fútbol español, que he perdido de forma abrupta gran parte del interés que siempre he tenido.

Cuando era pequeño, en el colegio o en el instituto, siempre había quién hablaba con desprecio de los otros equipos que no fueran Madrid o Barça. Mayoritariamente, paletos que se hacían de alguno de estos dos equipos simplemente porque ganaban o se supone que lo hacían. Porque ni mucho menos lo hacían siempre; los que sabíamos de fútbol, sabíamos de las dificultades que iba a tener el Real Madrid para arañar siquiera un punto cuando viajaba a campos complicados como La Romareda, el antiguo Sadar, o en el propio Riazor, donde se pasó casi veinte años sin ganar en las últimas dos décadas. Ni que hablar del canguelo que le entraba al Barça cuando tenía que ir al Benito Villamarín, al Multiusos de Sán Lázaro o al coliseo valencianista de Mestalla, donde casi siempre las pasaban putas. Sin duda, eran otros tiempos, y aunque apenas han pasado unos años, todo ha cambiado mucho y para mal.

Los comentarios despectivos hacia el resto de equipos de aquellos cabrones compañeros de clase se han tornado de repente en realidad, en triste realidad. Los dos grandes, amparados en una diferencia económica cada vez más abismal a causa sobre todo del reparto económico desigual de los derechos televisivos y guiados por el cacique Florentino Pérez, la central lechera, la caverna mediática de los medios de comunicación, y demás seres y enseres, están convirtiendo la liga española en una auténtica bazofia que promete ser más aburrida y desigual que nunca. Además cuentan con el apoyo de la mayoría del resto de clubes, que no pueden negarse a esa pequeña parte del pastel para poder seguir sobreviviendo.

Savo Milosevic

Sólo algunos han alzado la voz, como el presidente del Villarreal, Fernando Roig, que se ha convertido en un grano en el culo del tito Floren. Según cuenta Fernando, habla y argumenta con pasión cuando acude a las Asambleas de la Liga, pero cuando toca votar, como con el tema de impedir que los clubes que están en ley concursal puedan seguir haciendo y deshaciendo sin castigo alguno perjudicando a los que sí cumplen sus compromisos, repito, cuando toca votar, tararí que te ví, lo que diga el tito en esas cenas previas que organiza para apalabrar las votaciones. Luego, según Roig, otros presidentes de otros clubes le llaman para decirle: "che tio, qué razón tienes" pero como los niños pequeños, indefensos ante su respectiva autoridad, lo dicen ya en privado cuando al presi del submarino le importa ya tres pepinos.

En lo puramente deportivo, ayer el Real Zaragoza se vio superado por 6 goles a 0 por los blancos y hoy el Villarreal ha caído en el Camp Nou 5-0. Se burlan ahora, y sin saber ganar (tampoco saben perder) se dedican a intentar marcar más y más goles pese a que el resultado esté sentenciado. Pelean cualquier saque de banda o mínima falta con 3 o 4 a favor, como perros, olvidándose que otrora los humillados fueron ellos. Más de uno recordará un 1-5 del Zaragoza en el Bernabéu hace apenas 10 años con Savo Milosevic de estrella o las machadas del Villarreal en el Camp Nou, con legendarios como George "Gica" Craioveanu. Sin embargo, en el partido de hoy, los jugadores del Villarreal han bajado los brazos en cuanto han recibido el 2-0. Han mandado una y otra vez el mensaje de "yo ya no quiero jugar más" haciendo tan solo 2 o 3 faltas en la segunda parte (impropio de un equipo que se está viendo tan superado) y andando y paseándose por el campo. Los del Barça, por contra, seguían a muerte como si se jugaran la vida en una escena que recuerda a la de los dos niños en que uno quiere pelear y el otro pasa, en la que casi hace más el ridículo el primero de ellos. Es una forma de protesta a la que me uno porque, aunque he estado dos años con la venda en los ojos pensando que esta insultante superioridad era eventual, esto va a más, los aficionados de los equipos modestos, que somos la gran mayoría, vamos a acabar de perder el interés y la LFP terminará por tener que renovarse o morir.